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10/05/2005, Cooperativas Agro-alimentarias
La prestigiosa fundación Empresa y Sociedad acaba de conceder el premio a la “Mejor acción social de interés laboral” a la cooperativa catalana La Fageda, un verdadero ejemplo de integración laboral de personas con discapacidad intelectual.
En las últimas semanas la cooperativa catalana La Fageda ha sido punto de atención de los medios de comunicación gracias al importante reconocimiento de su labor social por parte de la Fundación Empresa y Sociedad, una entidad formada por las más importantes compañías que operan en nuestro país.
Y es que el trabajo realizado por esta cooperativa en los últimos 22 años es verdaderamente admirable y merecedor de todos los reconocimientos y premios que se le quieran dar: cuando se creó, en 1982, pretendía dar trabajo a personas con discapacidad psíquica y con trastornos mentales severos y, hoy en día, no hay nadie en toda la comarca de la Garrotxa (Gerona) que se encuentre en esas condiciones y no tenga trabajo.
Un poco de historia
La Fageda, Sociedad Cooperativa Catalana Limitada, es una entidad privada sin animo de lucro que se ubica en Olot (Gerona) en la comarca de la Garrotxa (en pleno Parque Natural de la Zona Volcànica), donde tienen una finca agrícola denominada “Mas Els Casals”, que es el centro de su actividad productiva.
Los inicios de la cooperativa se remontan a 1982 y responden a una iniciativa de varios profesionales del ámbito de la psiquiatría y del propio Hospital Psiquiátrico de Gerona, que ven la necesidad de crear un servicio para acoger a personas con problemas mentales. Estos profesionales estaban convencidos de que a través del trabajo estable se podía ayudar a este tipo de enfermos, pero resultaba bastante difícil conseguir que alguna empresa quisiera darles trabajo. Por otro lado, los trabajos que se desarrollaban dentro del hospital como terapia (hacer bolsos o cerámica, etc) eran más un “vamos a hacer cómo si trabajásemos” que otra cosa.
Por ello, el actual director de la cooperativa, Cristóbal Colón Palasí, junto con un compañero y catorce enfermos decidió crear un proyecto independiente y consiguió que el ayuntamiento de Olot les cediese unos locales, donde empezaron a hacer trabajos para empresas locales.
En 1984, con ayudas públicas y de una entidad financiera, consiguen comprar la finca agrícola “Mas Els Casals” y allí inician las actividades relacionadas con la agroalimentación: explotación ganadera de vacas lecheras, producción de yogures, vivero de producción de planta forestal, trabajos de jardinería, etc.
Así, en estos 22 años de existencia, La Fageda ha resuelto la problemática social para la que nació: da trabajo y vivienda, es decir, intenta dar sentido a las vidas de todas las personas adultas de la Garrotxa que tienen discapacidad psíquica o padecen trastornos mentales severos. En La Fageda trabajan 115 personas con diversas discapacidades psíquicas y 70 profesionales de diferentes especialidades, ya sean médicos, asistentes sociales, técnicos, etc. En este momento, en la comarca de la Garrotxa todos los discapacitados de este tipo tienen trabajo y vivienda gracias a esta iniciativa.
Además de la actividad productiva, en La Fageda se intenta aportar una solución global para los trabajadores discapacitados. Aquellos que se jubilan pueden continuar acudiendo a la cooperativa a través del club social. Del mismo modo, los usuarios que no tienen familia o cuyas familias no les pueden atender, viven en una de las cuatro residencias asistidas que tienen en el centro de Olot, ofreciéndoles también actividades para su tiempo libre.
Una cooperativa rentable
Para los responsables de La Fageda es fundamental dar sentido a las vidas de los enfermos mentales, lo mismo que a cualquier ser humano. A través del trabajo se puede conseguir este “sentido”, pero debe ser un trabajo digno y útil, que sirva para algo, que sea rentable y aporte valor a la sociedad.
De esta forma, se han buscado actividades productivas que generen valor y que puedan crecer y desarrollarse para mantener en el tiempo esta empresa. La cadena de valor es necesaria para mantener la “cadena del sentido” de los trabajadores de la cooperativa. Por ello, en estos años La Fageda ha creado una empresa de jardinería que da servicio a la mayoría de los municipios de la comarca y al Parque Natural de la Zona Volcànica de la Garrotxa, además de contar con la vaquería de vacas de leche más grande de la comarca. También, tienen un vivero de planta forestal y desde 1992 cuentan con una marca de postres lácteos, siendo los líderes del yogurt de granja en Cataluña. Seguramente esta actividad de producción de yogurt ha sido la que ha sacado a la luz pública a esta cooperativa tan especial.
La Fagueda: Yogur de Granja
Cuando en 1992 los responsables de La Fageda se plantearon la producción de yogur, el mercado estaba realmente muy difícil y abierto y varias marcas eran líderes absolutos de este sector. Así, los primeros yogures se fueron vendiendo en diversos hospitales de Cataluña y la producción fue creciendo rápidamente a través del mercado hospitalario e institucional.
Sin embargo el sector de la gran distribución estaba copado por las grandes marcas y era difícil entrar en él. En La Fageda estudiaron la forma de acceder a la distribución minorista y se dieron cuenta que había nichos de mercado para incorporar productos artesanos, diferentes, que no fueran industriales. Así, aprovecharon sus diferencias para desmarcarse de las grandes marcas: ellos tenían las vacas, tenían el control integral de la producción y estaban ubicados en el Parque Natural de la Zona Volcánica, apreciado y valorado en toda Cataluña.
Con estas diferencias, decidieron lanzar su “Yogur de Granja”, con un envase diseñado “como un mantel de cuadros blancos y azules, que evoca lo natural, la comida en el campo siempre sana y apetecible”, según nos cuentan los responsables de la cooperativa, y con el texto en catalán para marcar la diferencia geográfica. Con todo ello han conseguido estar presentes en toda Cataluña, en la mayoría de los grandes hospitales y en las principales cadenas de distribución.
Sin embargo, para Cristóbal Colón, director de La Fageda “es del todo evidente que nuestra permanencia en el mercado pasa por ser mucho más importantes de lo que ahora somos. Pasa porque el posicionamiento de nuestra marca y el conocimiento de la mism, ganen terreno, pues nosotros estamos convencidos de que la marca es el eje estratégico que soporta todo nuestro proyecto”.
Un proyecto diferente y esperanzador que se resume en la filosofía de trabajo de esta cooperativa: “Nosotros en La Fageda queremos una empresa que siga generando valor y generando sentido, aunque somos conscientes de los muchos retos y dificultades que nos quedan por delante”.